La Federación de Asociaciones de Instaladores de Andalucía (FADIA) ha presentado un escrito formal ante la Junta de Andalucía y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 por el impacto negativo que determinados productos lúdicos pueden tener en la percepción social y vocacional de las profesiones técnicas, en especial la fontanería.

La protesta ha sido dirigida a la Dirección General de Consumo de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, a la Dirección General de Formación Profesional y Educación Permanente de la Junta de Andalucía, y a la Dirección General de Consumo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
En su escrito, FADIA manifiesta su preocupación por la comercialización de un juego infantil denominado “Fontanero Chapucero”, destinado a menores a partir de los cuatro años. Según la federación, tanto la denominación como la narrativa y la representación visual del juego asocian directamente la figura del fontanero con la incompetencia, el error y la falta de cualificación, transmitiendo una imagen distorsionada de una profesión técnica regulada, esencial y de alto valor social.
Desde FADIA consideran que este tipo de productos resultan incoherentes con las políticas públicas impulsadas desde la propia Junta de Andalucía para revalorizar la Formación Profesional, dignificar los oficios técnicos y fomentar vocaciones tempranas en un contexto de creciente demanda de profesionales cualificados por parte del tejido productivo.
La federación recuerda que las profesiones vinculadas a la fontanería y a las instalaciones técnicas desempeñan un papel clave en ámbitos como la salud pública, la eficiencia energética, la sostenibilidad, la seguridad de las edificaciones y la resiliencia de las infraestructuras, y que su ejercicio exige formación reglada, acreditaciones profesionales y una actualización continua de competencias.
En este sentido, FADIA advierte de que la banalización de estas actividades en productos dirigidos a la infancia contribuye a consolidar estereotipos negativos que dificultan la atracción de talento joven hacia estos itinerarios formativos. La federación subraya que las edades tempranas son especialmente sensibles en la construcción de referentes sociales y aspiraciones profesionales, y que la orientación vocacional no depende únicamente del ámbito educativo formal, sino también del entorno cultural, mediático y lúdico.
Asimismo, el comunicado señala que el uso reciente del término “fontanero” en determinados debates públicos con connotaciones negativas ha generado una carga semántica ajena a la realidad profesional, y que este tipo de juegos refuerzan y amplifican dicha percepción, en contradicción con los esfuerzos institucionales por prestigiar y modernizar los oficios técnicos.
Por todo ello, FADIA solicita a la Consejería que valore, dentro de sus competencias, el impacto educativo y vocacional de estos productos y estudie la conveniencia de emitir criterios, recomendaciones o posicionamientos institucionales que contribuyan a proteger una imagen realista, digna y atractiva de las profesiones técnicas entre la población infantil y juvenil.
Finalmente, la federación ha mostrado su plena disposición a colaborar con la administración autonómica en iniciativas orientadas a la promoción temprana de vocaciones técnicas, la difusión del valor social de la Formación Profesional y la mejora de la percepción pública de los oficios vinculados a las instalaciones y la industria, considerando esta cuestión un asunto estratégico para el futuro del empleo cualificado y la competitividad del sistema productivo andaluz.